La Zarza Ardiente

Price range: $ 45.000,00 through $ 89.000,00

“Moisés y la Zarza Ardiente – Cuando Dios Te Llama Desde el Fuego” “Un arbusto común en llamas. Pero no se consumía. Y desde el fuego, Dios llamó su nombre: ‘Moisés, Moisés.’ Y nada volvió a ser igual.”

Category:

Descripción

“Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Entonces Moisés dijo: ‘Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema.’ Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ‘¡Moisés, Moisés!’ Y él respondió: ‘Heme aquí.’” — Éxodo 3:2-4

Esta imagen captura el momento más misterioso y transformador del Antiguo Testamento:

Moisés, pastor fugitivo, de pie frente a un arbusto espinoso envuelto en llamas sobrenaturales que arden sin consumirse,

en la ladera del monte Horeb.

El contexto es profundo:

Moisés había sido príncipe de Egipto. Luego, asesino fugitivo. Ahora, simple pastor de las ovejas de su suegro en el desierto de Madián.

Años en el palacio aprendiendo a ser alguien.
Años en el desierto aprendiendo a ser nadie.

Y justo cuando se había resignado a una vida ordinaria, vio algo extraordinario.

Un arbusto en llamas. Pero diferente. El fuego ardía… y ardía… pero las ramas no se quemaban.

“Moisés dijo: ‘Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema.’” (Éxodo 3:3)

Se acercó. Y entonces…

“¡Moisés, Moisés!”

La voz que cambiaría su vida. La misión que liberaría a millones. El encuentro que lo transformaría de pastor anónimo a libertador legendario.

“Quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.” (Éxodo 3:5)

Esta imagen es tu llamado.

Porque te muestra que:

Dios te encuentra en tus lugares ordinarios – Moisés no estaba en el templo; estaba pastoreando ovejas. Tu “zarza” puede aparecer en tu rutina diaria.

Nunca es demasiado tarde para tu propósito – Moisés tenía 80 años. Dios recién comenzaba con él. Tu “mejor momento” puede estar adelante, no atrás.

Lo común se vuelve sagrado cuando Dios está presente – Era solo un arbusto. Pero con la presencia de Dios, se volvió tierra santa. Tu vida ordinaria se vuelve extraordinaria cuando Él entra.

El fuego de Dios no consume; transforma – Las pruebas que parecen quemarte en realidad te están preparando. El fuego refinador no destruye; purifica.

Tienes que acercarte y quitarte lo que te cubre – Moisés tuvo que detenerse, volverse, acercarse, quitarse las sandalias. El encuentro con Dios requiere humildad y disposición.

Información adicional

Peso N/D
Dimensiones N/D
Medidas

30×45 cm, 50×70 cm, 60×90 cm

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “La Zarza Ardiente”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Productos relacionados