Descripción
“En la madrugada, Jesús se acercó a ellos caminando sobre el lago. Cuando los discípulos lo vieron caminando sobre el agua, quedaron aterrados. ‘¡Es un fantasma!’, gritaron de miedo. Pero Jesús les dijo de inmediato: ‘¡Cálmense! Soy yo. No tengan miedo.’” — Mateo 14:25-27
Esta imagen captura uno de los momentos más sobrenaturales y reconfortantes del evangelio:
Jesús caminando sobre las aguas tormentosas del Mar de Galilea hacia la barca de Sus discípulos aterrorizados.
Era la cuarta vigilia de la noche (entre 3 y 6 a.m.), la hora más oscura. Los discípulos habían estado remando contra el viento durante horas,
exhaustos, empapados, asustados. Y entonces… lo vieron.
Una figura caminando sobre el agua. Primero pensaron que era un fantasma. Pero era Él.
“¡Tengan ánimo; yo soy, no teman!” (Mateo 14:27)
Jesús camina hacia ti en medio de tu caos – No espera a que la tormenta pase; llega en medio de ella. No cuando todo está bien, sino cuando más lo necesitas.
Lo que te hunde, Él lo domina – Las olas que amenazan con ahogarte son sólidas bajo Sus pies. Tu problema más grande no es problema para Él.
Llega en la cuarta vigilia – Justo cuando creías que no aguantarías más. Su timing no siempre es el tuyo, pero siempre es perfecto.
A veces lo confundes con miedo – Los discípulos pensaron que era un fantasma. A veces, cuando Dios se mueve sobrenaturalmente, lo confundimos con otra crisis. Pero es Él, acercándose.
Su presencia calma lo que Su ausencia aparente permitió – Él mandó a los discípulos a cruzar el mar solos. Permitió la tormenta. Pero nunca los abandonó. Te estaba observando desde la colina, orando por ti, esperando el momento perfecto para intervenir.








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