La Última Cena

Price range: $ 45.000,00 through $ 89.000,00

La Última Cena – Cuando el Pan y el Vino se Volvieron Promesa Eterna “Jesús sabía todo. Sabía quién lo traicionaría. Sabía quién lo negaría. Sabía quién huiría. Y aun así, partió el pan y dijo: ‘Esto es mi cuerpo, dado por ti.’ No esperó a que fueras perfecto para invitarte a Su mesa. No lo hace hoy tampoco. El pan está partido. La copa está llena. Tú estás invitado. Porque en la mesa de Jesús, la gracia es el único requisito.”

Category:

Descripción

“Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.” — Mateo 26:26-28

Esta imagen captura el momento más íntimo y sagrado de la historia: la noche en que Jesús, sabiendo que sería traicionado, arrestado y crucificado en menos de 24 horas, reunió a sus doce discípulos en un aposento alto de Jerusalén y partió el pan.

No era solo una cena. Era la institución del sacramento más sagrado de la fe cristiana: la Comunión. El testamento de un amor que iba a derramarse hasta la última gota.

El contexto es desgarrador pero hermoso:

Era jueves por la noche, víspera de la Pascua judía. Jesús sabía exactamente lo que venía:

  • Que Judas lo traicionaría por 30 monedas de plata.
  • Que Pedro lo negaría tres veces antes del amanecer.
  • Que todos huirían cuando vinieran a arrestarlo.
  • Que en menos de 18 horas estaría clavado en una cruz.

Y aun así, eligió partir el pan.

Jesús tomó el pan, lo bendijo, lo partió, y dijo:

“Tomad, comed; esto es mi cuerpo, que por vosotros es partido.” (Mateo 26:26)

Luego tomó la copa de vino, dio gracias, y dijo:

“Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.” (Mateo 26:27-28)

Y añadió algo que cambió la eternidad:

“Haced esto en memoria de mí.” (Lucas 22:19)

Esta imagen es tu invitación.

Porque te muestra que:

Jesús invitó a quienes lo traicionarían – Judas estaba en esa mesa. Jesús le dio pan. Le lavó los pies. Lo llamó “amigo” hasta el final. Si Él invitó al traidor, te invita a ti.

Pedro negó, pero fue restaurado – Tres negaciones. Tres veces Jesús le preguntó: “¿Me amas?” (Juan 21:15-17). La mesa de comunión es mesa de restauración.

El amor de Jesús no tiene condiciones – “Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.” (Juan 13:1). No hasta que fallaranHasta el fin.

El pan partido es cuerpo entregado – Jesús no solo habló de amor; lo encarnó. Su cuerpo, roto. Su sangre, derramada. Por ti.

La comunión es pacto, no perfección – No te invita porque seas digno. Te invita porque Él es fiel“Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre” (Lucas 22:20). Pacto eterno. Gracia inmerecida.

Información adicional

Peso N/D
Dimensiones N/D
Medidas

30×45 cm, 50×70 cm, 60×90 cm

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “La Última Cena”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Productos relacionados